Te dejo para siempre, ya que no eres ese ¡hayyyyyy! suave que a escondidas de todo y de todos teníamos en medio del otoño sacándola la madre a la primavera , ya que en esta fecha , esos ¡Hayyyyy! y otros sonidos secretos han sido a flor de piel orgasmos mil por horas, en dónde ellos se quedan pegados o ellas salen corriendo del peligrosisimo compromiso que las puede ataviar por y para siempre. El que arranca sirve para otra guerra me decía mi papá cuando fui a mi primera protesta, ahora que tengo veinticinco lo recuerdo y pero en ese momento dieseis.
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