Rojo y negro es su vida, aplaudible compañero, como los típicos científicos de física que aman lo que hacen, pero si usted supiera que aquí no es el único que ha entregado su vida a un ideal...Pero no tengo porqué decirle a usted quien soy ni para qué elegí vivir saber. Reprimir mujeres, ¡Reprimir mujeres!, ¿Usted pensaba en que ando buscando ternura y todo esos rollos de pololitos de plaza? Algo en común sí, parcos y solos y le agrego en que me estimo grosera y mal educada, hasta violenta. Aunque usted no me quitara el sueño, ni el menor derrame de lagrimitas de cocodrilo y sabe qué más, no soy para nada dama para mis cosas. Se perdió la cacha de si vida.Chao.
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